Don Juan Tenorio Versión libre de José Luis Matienzo Duración aproximada: 85 minutos Fotos y videos

El espectáculo

Yo a los palacios subí, / yo a las cabañas bajé, / y en todas partes dejé / memoria amarga de mí. ‘Don Juan Tenorio’ es la obra de Teatro española más representada. Aún hoy se sigue representando no sólo en España, sino también por Iberoamérica en programación extraordinaria en la noche de Todos los Santos, la que va del 31 de octubre al 1 de noviembre. Es una tradición que se comenzó el mismo año de su estreno, 1844 (que fue un fracaso en marzo, pero un éxito absoluto en octubre) y que hizo que se repitiese durante más de un centenar de años como rito inamovible en el Teatro Español de Madrid, hasta que en 1945 el éxito absoluto de público de ‘Historia de una escalera’, de Buero Vallejo, hizo que se rompiese la tradición, que poco a poco sigue recuperándose en el Teatro Español, pero que se ha divulgado por España y parte de Centro y Sudamérica. Así, son ya tradicionales las representaciones en las fechas dichas en Alcalá de Henares (Madrid), Murcia, Sevilla o Guadalajara, donde este año será declarada de Interés Turístico Regional por las Cortes de Castilla-La Mancha.

Ha llegado tan dentro a la cultura popular española, que casi todo el pueblo español de cualquier ámbito cultural, incluso los jóvenes, no es raro que reciten la famosa declaración del acto de la Quinta de don Juan: ‘No es cierto, ángel de amor, que en esta aparta orilla…’

Don Juan Tenorio, 2012

Argumento

No es cierto, ángel de amor, / que en esta apartada orilla / más pura la luna brilla / y se respira mejor Tras un año durante el que Don Juan y Don Luis debían hacer todas las maldades posibles para ganar una apuesta se encuentran en la hostería del Laurel, en Sevilla, donde comparan los resultados: sus víctimas, viajes y conquistas. Pero no saben que se encuentran en presencia del padre de Don Juan y del de Doña Inés. La apuesta es ganada por Don Juan, pero Don Luis le reprocha que él se va a casar, pero Don Juan jura que hará impura a Doña Ana una noche antes de la boda. Los padres creen que Don Juan es un hombre miserable y rompen su compromiso con Doña Inés, pero el Tenorio está dispuesto a secuestrar a la chica. Ambos caballeros se juegan la vida. Al marcharse los alguaciles les detienen.

Nudo: Ambos consiguen escapar de la justicia. Don Luis habla con el criado de su prometida para avisar de la visita del Tenorio, mientras éste y Ciutti preparan un plan: Ciutti intentará retener a don Luis para que Don Juan pueda hablar con otra criada al tiempo que Brígida enamorará a doña Inés para el Tenorio. Don Juan se presenta en el convento y al verle su amada se desmaya y así este se la lleva a su casa. Más tarde va con Ana y regresa a su casa a la vez que despierta a Doña Inés. Se declaran amor mutuo, pero son interrumpidos por Don Luís que reta al Tenorio por la traición de su novia, pero llega Don Gonzalo y a pesar de que Don Juan admite que ama verdaderamente a Doña Inés, Don Gonzalo se niega y es matado al igual que Don Luís por el Tenorio que huye a Italia con su criado.

Desenlace: Cinco años después regresa Don Juan que descubre que en su casa se encuentra un panteón donde está enterrada Doña Inés. Don Juan está llorando cuando se le aparece la sombra de Inés y le pide que se arrepienta de sus maldades para poder estar juntos toda la eternidad. Don Juan cree que todo haya sido una alucinación. Invita a sus amigos Centellas y Avellaneda, y al difunto Don Gonzalo para demostrar que no le asustan los fantasmas. El espectro avisa al Tenorio de que es su última oportunidad y hace desmayar a los demás invitados que despiertan cuando ola estatua desaparece y discuten con Don Juan, al creer todo una broma. Centellas mata a Don Juan, que aparece en el cementerio cuando éste se arrepiente, pero ya es tarde y Don Gonzalo dice que se lo llevará al infierno, pero Doña Inés le salva en el último momento y muere tranquilo sabiendo que será feliz toda la eternidad junto a ella.

Yo, Quevedo, con perdón

Actores

  • Actores

    • Gira Italia 2010-11
      • Javier Redondo
      • Irene Galán
      • José Luis Matienzo
      • Ricardo Rodríguez
      • Sandra Arpa
    • Gira España
      • Jaime García Bonacho
      • Amalia Escriña
      • José Luis Matienzo
      • Ángel Luis Leceta
      • Azahara Memberg

    Equipo artístico y técnico

  • Equipo técnico

      • Iluminación: José Luis Matienzo
      • Técnico: Ricardo Idiazábal
      • Vestuario: Gabriel Besa
      • Director: José Luis Matienzo

    Necesidades

    Escenario Electricidad Montaje Personal
    Mínimo: 6 * 3,5 * 2’5 m Mínimo: 5.000 w Montaje: 3 h. Dos mozos de carga y descarga (negociable)
    Preferente: 9 * 6 * 4’5 m Preferente: 35 Kw trifásicam Desmontaje: 2 h.

    Nos adecuamos a todos los espacios y condiciones

    Palabras del director

    Cúal gritan esos malditos, / pero mal rayo me parta / si en concluyendo la carta / no pagan caros sus gritos. La obra es la más representativa del Romanticismo español y la que más ha trascendido en el tiempo. Su acción se desarrolla en la primera parte del siglo XVI, con el emperador Carlos V guerreando por toda Europa, disputándose el Milanesado con Francisco I de Francia, en fechas del ‘saco de Roma’ (el saqueo del Vaticano), parando la extensión de los musulmanes por el este europeo y dominando el virreinato de Nápoles. El Imperio español era tan extenso, que como poco después se definió en época de Felipe II era ‘donde no se ponía el sol’, aludiendo a su extensión por América, África, y Asia oriental.

    La obra se desarrolla en ese ambiente de una próspera Sevilla que era punto de entrada de todos los tesoros y negocios que venían de la recién descubierta América. Una Sevilla que tenía una dualidad: la riqueza de los nobles, y la picardía de los pobres, que ya nos muestra Cervantes en varias de sus obras. Allí es donde Zorrilla centra la acción de su don Juan en dos jornadas divididas en siete actos: los cuatro primeros en una noche de carnaval, y los tres siguientes unos años después.

    Por razones estratégicas del espectáculo, he querido empezar el espectáculo con el principio de la segunda parte (el V acto), cuando don Juan vuelve a Sevilla a morir y mostrar los cuatro primeros actos como un recuerdo. Esto permite centrar los focos de atención en los puntos más interesantes de la acción, jugar con los ritmos escénicos de una manera más distribuida y condensar los personajes de las acciones y el tiempo de representación. Hay representaciones, como en Guadalajara el año pasado, que la representación ha contado con 110 actores y la duración de tres horas, que haría inviable una gira y sería difícil mantener la concentración del público actual.

    La obra original está en verso, la mayoría de arte menor y por lo tanto muy aceptado por el público, pero para facilitar su comprensión y aceptación a público poco conocedor de las claves del verso y de las claves de la lengua española o castellana, he querido hacer en prosa la versión, siempre manteniendo los juegos lingüísticos y el ritmo del original. Por respecto a la tradición y cultura española, he mantenido las décimas de la quinta en las que don Juan se declara a doña Inés y esta le muestra su amor, que servirá como muestra del teatro que se hacía entonces, pero he mezclado las intervenciones de los personajes para hacerlo más asequible al público joven italiano, evitando monólogos.

    El ritmo escénico alterará los momentos rápidos con otros más lentos, en esa alternancia tan conseguida por los románticos, y distribuir las escenas de manera más atractiva al público actual. Para ello he seleccionado las acciones más concretas y más significativas del texto original, pero no por ello pierde el sentido completo del espectáculo. También por esta razón comienzo por el V acto, que me permite distribuir el ritmo de la obra de una manera más en consonancia con el gusto actual.

    Aunque el lenguaje de Zorrilla es muy actual, lo he actualizado para utilizar expresiones actuales y vigentes en el lenguaje de la calle.

    El vestuario rememorará el vestuario de principio del siglo XVI y la escenografía será práctica y simbólica, dejando que los espectadores con su imaginación la completen. Ello no le quitará atractivo escénico, sino que apoyará al desarrollo de la obra y será un complemento más de la acción.

    La iluminación estará en consonancia con el desarrollo de la acción y estados anímicos de los personajes y de los distintos momentos de la obra, remarcando las noches y los días. Predominará las luces detalle sobre las generales.

    No tengo dudas que todo ello contribuirá a difundir aún más este personaje español, tal vez el más universal de todos.

    Don Juan Tenorio, 2012